Un Fantasma Recorre el Uruguay
La paráfrasis del romanticismo con que Marx y Engels enmascaran la presentación de “El Capital” nos recuerda que el mundo sigue siendo tan injusto y tan desigual como lo era hace 160 años.
Los medios de prensa ponen en conocimiento de la población un informe de los servicios de inteligencia del estado, que da cuenta de la existencia de un grupo de violentos, que sin considerar que el principal referente de la guerrilla de los años sesenta, muestra su arrepentimiento por la violencia y odios sembrados en sus años jóvenes, insisten con la caduca idea de que los cambios sociales deben ser empujados por la fuerza.
Esto no deja de causar asombro, las fuerzas de izquierda con las cuales se sienten identificados este grupo de compatriotas, al parecer no han colmado sus expectativas , poco o nada importa que esa forma de manifestar fue la que dio origen y nacimiento a la instancia más negra y más triste de nuestra historia, sin olvidar todo el dolor y sangre que esa torcida ideología dejo a su paso por otras regiones del mundo
Según redacta el informe policial, este grupo nace al mismo tiempo que el progresismo asume democráticamente el gobierno, son los mismos que pintarrajearon nuestros muros con leyendas antiimperialistas, encendieron cubiertas, y destrozaron las puertas del Palacio legislativo y patearon las de algún ministerio, rompieron vehículos, apedrearon, amenazaron e insultaron,
Lo alarmante es que ya no se trata de un grupo de loquitos encapuchados armados con palos y piedras, que se amontonaban frente a la embajada de EE.UU, o a las puertas de la residencia de Suarez, al parecer ahora disponen de toda una infraestructura con apoyo logístico y organizativo lo suficiente como para que su futuro accionar pueda llegar a ser recordado como algo más serio que una improvisada asonada
Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, nos preguntamos si el gobierno progresista reaccionara como todos esperamos y ejercerá la autoridad que la ciudadanía y la ley impone, o si por el contrario excusaran su accionar bajo el slogan de “sensación térmica” o “con este gobierno los ciudadanos tienen derecho a expresarse libremente”
Cansados estamos de pagar con irritación y perdida de nuestros bienes, de nuestro capital de trabajo, los destrozos que cualquier delincuente o este grupo de inadaptados ocasionan en forma casi impune.
El gobierno debe ejercer la autoridad, debe proceder y debe proteger a los ciudadanos decentes y trabajadores de esta lacra social,
Tienen la obligación de protegernos de este puñado de loquitos a quienes alguien con proselitismo y demagogia les enveneno el alma inyectándoles tanto odio y rencor para con el ciudadano pacifico.
En su momento algunos de estos repudiables fueron procesados por la justicia, todos lo recordamos, pero de poco o nada sirvió cuando vemos que continúan por el camino de expresar su descontento a través de la violencia
Resulta desconcertante que en tiempos en que la izquierda gobierna legítimamente y donde el principal referente de quienes en un momento se levantaron en armas contra las instituciones, es el más claro ejemplo de que se llega más lejos por el camino de la democracia y de las urnas que por la violencia.
Nada justifica el salvajismo con el cual se manifiestan, los modelos políticos que enmarcan este tipo de expresión terminan derrumbándose tan estrepitosamente como el muro de Berlín
La violencia que despliegan muestra el odio que una militancia ideológica con visión deformada de la realidad forja en el espíritu de nuestros jóvenes, que finalmente también son víctimas de una enfermedad emocional que ciegamente los impulsa contra la pacífica convivencia de los uruguayos
Personas fanatizadas que neciamente no escatiman alabanzas y elogios hacia la más cruel y larga dictadura de nuestro continente.
Atentar contra la vida, la propiedad o la tranquilidad de las personas, aun cuando se pretenda encubrir la barbarie bajo la bandera de una moral ideológica, es un acto criminal
Atropellar el modelo de sociedad republicana y democrática agitando el grito de soberanía popular amparados en algún grito libertario que invoca la nobleza de la causa y el coraje de estos encapuchados, sigue siendo un acto criminal.
Se autodenomina luchadores sociales, pero simplemente sin sirvientes de dirigentes que no dudaran en traicionarles cuando de escapar de sus responsabilidades se trata.
Meros esclavos que llegado el tiempo de reconocimiento por sus años de lucha y militancia siempre quedaran ausentes y olvidados.
Es un concepto de militancia y una forma de expresión que repugnamos porque atenta contra todos los valores y principios en los cuales nos formamos y que en algún momento fue parte de la esencia del Uruguay Batllista,
Existe un grupo de personas, que conformando equipos mantenemos en alto los principios humanistas del ideario de Don José Batlle y Ordoñez,
Simples ciudadanos que anhelamos un Uruguay solidario, respetuoso de las personas, un Uruguay de pacífica convivencia y mucho trabajo, somos Vanguardia Batllista
Esta es mi opinión desde la vereda de la oposición






