Ilustración de una casa, un gato y pulgas simbólicas para explicar la prevención del tifus murino
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Tifus murino en Los Ángeles: síntomas y cómo proteger a las mascotas de las pulgas

El tifus murino —también llamado tifus transmitido por pulgas— es una enfermedad causada por la bacteria Rickettsia typhi. Para las familias de Los Ángeles, la prevención se concentra en controlar las pulgas y reducir el contacto con animales que pueden transportarlas, sin confundir esta infección con la fiebre tifoidea ni asumir que se transmite entre personas.

El Departamento de Salud Pública del condado de Los Ángeles informa que registró 220 casos en 2025, la cifra anual más alta de su serie, frente a 187 casos en 2024. Ese dato corresponde al reporte de la agencia y no significa que exista un contagio generalizado en todos los vecindarios.

La información siguiente sirve como orientación general. Si hay fiebre u otros síntomas después de una posible exposición a pulgas, la decisión sobre pruebas y tratamiento debe tomarla un profesional de salud.

¿Cómo se transmite el tifus murino?

De acuerdo con el CDC y el Departamento de Salud Pública del condado, las pulgas infectadas pueden transmitir la bacteria cuando sus heces entran en una cortada, llegan a los ojos o se inhalan. Una persona también puede infectarse al rascarse una picadura y frotar material contaminado sobre la piel.

La enfermedad no se transmite de persona a persona. El riesgo está relacionado con la presencia de pulgas y con animales o ambientes donde esas pulgas pueden mantenerse. Por eso, tratar solamente a una mascota no siempre resuelve el problema si también hay pulgas en el hogar, el patio o áreas frecuentadas por animales.

Síntomas que conviene reconocer

El CDC señala que los síntomas pueden comenzar entre 3 y 14 días después de la exposición. Los más comunes incluyen:

  • Fiebre y escalofríos.
  • Dolor de cabeza y dolores musculares.
  • Náusea, vómito o dolor abdominal.
  • Tos.
  • Sarpullido, aunque no todas las personas lo presentan.

Estos síntomas pueden parecerse a los de otras infecciones. No es posible confirmar el tifus murino solamente por leer una lista en internet. Si una persona tiene fiebre persistente y estuvo cerca de pulgas, ratas, zarigüeyas, gatos sin dueño u otros animales asociados con ellas, debe mencionar esa exposición cuando hable con un profesional de salud.

Cuándo buscar atención médica

La sospecha clínica importa porque el CDC indica que el tratamiento no debe retrasarse mientras se esperan resultados de laboratorio cuando el cuadro y la exposición hacen pensar en tifus murino. El médico decidirá qué evaluación corresponde y si se necesitan antibióticos.

El CDC identifica la doxiciclina como el tratamiento de elección para los casos sospechosos. Eso no significa que una persona deba automedicarse: el medicamento, la dosis y la duración dependen de la evaluación clínica, la edad, el embarazo, otras condiciones y posibles interacciones.

Cómo proteger a las mascotas y reducir las pulgas

La prevención comienza con un plan para todos los animales del hogar. El CDC recomienda consultar al veterinario para elegir productos contra pulgas apropiados para cada mascota y seguir exactamente las indicaciones de la etiqueta. Un producto seguro para un perro no necesariamente es seguro para un gato; en particular, la permetrina no debe usarse en gatos.

También pueden ayudar estas medidas:

  1. Consulta al veterinario. Pide una estrategia de control de pulgas para perros, gatos y otros animales domésticos, en lugar de combinar productos por cuenta propia.
  2. Reduce los lugares que atraen animales. Guarda la comida de las mascotas en recipientes cerrados y retira basura, restos de comida y maleza acumulada cerca de la vivienda.
  3. Sella entradas. Revisa espacios por donde puedan entrar roedores u otros animales y corrige las aberturas de la casa.
  4. Protege las áreas exteriores. Si usas repelentes o pesticidas, elige productos registrados por la EPA y respeta la etiqueta, las advertencias y el tiempo de reingreso.
  5. Lava y limpia con cuidado. Sigue las instrucciones del producto para tratar camas, textiles o superficies donde se concentren pulgas; evita aplicar químicos directamente sobre una mascota si la etiqueta no lo autoriza.

El CDC ofrece recomendaciones adicionales para prevenir las pulgas, mientras que la información local sobre tifus murino está disponible en la página del Departamento de Salud Pública del condado de Los Ángeles.

La idea clave para las familias

El tifus murino se puede prevenir mejor al combinar el control veterinario de pulgas con medidas en la vivienda y el patio. La cifra reportada por el condado justifica prestar atención, pero no autoriza a presentar cada fiebre como tifus ni a culpar a una mascota sin evaluación. La respuesta más segura es reducir la exposición, vigilar los síntomas y buscar atención médica si aparece fiebre después de un posible contacto con pulgas.

Fuentes